Mar 01 2010

En búsqueda de unas Gafas de Sol


Esta semana aprovecho para compartir contigo mi experiencia buscando unas nuevas gafas de sol. Llevo mucho tiempo con las mías, las que aún adoro, pero como ya se acerca el verano, la playa y el sol, quiero lucir unas gafas nuevas, espectaculares y modernas. Siempre se ha dicho, escuchado y comprobado que proteger nuestros ojos de los rayos solares es muy importante para cuidar nuestra vista a corto y largo plazo. Que las gafas deben tener un filtro adecuado y que así como nos preocupamos por usar bloqueador solar cuando vamos a la playa, no debemos descuidar la protección para nuestros ojos. Dicho todo esto, me propuse visitar San Patricio Plaza y lo que pensé que sería una tarea sencilla y rápida para encontrar “mis perfectas gafas de sol”, se convirtió en una tarde entera de entretenimiento y compras que no cambiaría por nada. A continuación, mi relato:

Llegué a San Patricio Plaza el jueves a media mañana y luego de conseguir estacionamiento relativamente rápido, entré al mall por Bed Bath and Beyond en donde cada uno de los empleados que me vio caminar por la tienda, me sonrió con un amable “buenos días”. Esos simples saludos automáticamente bajaron el “pace” de mi acostumbrado ajoro diario y me animaron aún más para ir shopping por mis gafas aún en el corto tiempo con el contaba. Es que a mediodía tenía un almuerzo, así que sólo contaba con una hora y media para conseguirlas. Mi primera parada fue en Optómetras Pacheco en donde me probé varios estilos Cartier y Maui Jim, ¡todos bellos!. Seguí caminando y entré a Champs a ver las gafas que tenían; allí me medí unas Oakley, pero entonces terminé comprando unos tennis nuevos para correr los 5K en Familia de San Patricio este próximo domingo. Con paquete en mano, seguí mi búsqueda de gafas, pero cuando pasé por Amado pregunté si había espacio para una manicura y me puse feliz cuando me  dijeron que sí y me atendieron al instante. Con las manos “de show” decidí llegar hasta Italics en donde acababan de recibir nada más y nada menos que los nuevos modelos de gafas Tom Ford… ¡Wow!  ¿Cuál de todas más lindas? Decidida a seguir mi research para tomar una decisión al final, me medí más de 10 gafas en Sunny Planet, luego entré a The Room y me enamoré de las gafas Electric, pero también me encantaron otras Von Zipper y unas Costa del Mar.

En fin… súper indecisa, miré el reloj y eran las doce menos cuarto, cuando recibí una llamada cancelando el almuerzo que tenía. “¡Qué suerte!”, pensé, pues ahora tenía más tiempo para seguir mirando gafas. Entonces decidí tomar un break para almorzar algo y luego continuar buscando gafas. Subí a El Food Court y “abrumada” de tantas gafas bellas en mi cabeza, miré a mi alrededor y decidí almorzar algo saludable y nutritivo, así que me comí una deliciosa ensalada en El Crutón.  Me disfruté ese almuerzo muchísimo, pues en la mesa del lado había un grupo de estudiantes de high school que habían ido al mall a ver la exhibición de Titanic. Todos hablaban de lo impresionante de la exhibición y de lo de lo que hubiese sido estar ahí el día del hundimiento del barco, fue interesante oir sus teorías de qué hubiesen hecho. Luego de almorzar bajé y con “mente nueva” entré a Hallows. Allí había bellezas en modelos Costa del Mar, Spy y Dragon, pero en vez de gafas nuevas, salí de allí con un traje de baño nuevo. Seguí caminando y me paré a mirar en la vitrina de La Favorita. Estaban acabando de llegar “las sandalias de mis sueños”, unas bellezas de plataformas color plateado, así que me las compré y les digo que nada se siente mejor que comprarse un par de zapatos nuevos. 

Aún sin gafas, me atrajo el rico olor de café que salía de Sweet Ann Cakes y mientras me disfrutaba un exquisito cappuccino en las mesitas que pusieron en el pasillo, me entretuve viendo a las personas caminar por allí, algunos repletos de bolsas y otros simplemente “cogiendo fresquito” y disfrutando el ambiente tan nice que siempre hay en el mall.  ¡Ya eran casi las dos de la tarde!. Cuando pasé frente a Love no pude evitar entrar, pues tienen todo un stand lleno de gafas de los colores y estilos más cool, llamativos y modernos; y sólo a $10.00. Pero salí de allí porque para tomar la desición final, sólo me faltaba entrar a Pearle, en donde siempre hay unas ofertas irresistibles en espejuelos, lentes y gafas. Me probé unas Ray Ban, unas Dolce Gabbana, unas Ralph Lauren y otras Anne Klein. ¿Y saben qué? Que había visto tantas gafas y me gustaban tantas, que decidí irme sin ninguna, pensarlo durante el fin de semana largo y volver esta semana a comprarlas. Salí sin gafas nuevas, pero con tennis, manicura y traje de baño nuevos; con mil modelos de gafas en mi cabeza para elegir entre todas las opciones que me dio el mall para hacer mi búsqueda y bien feliz de haber pasado casi cuatro horas (que se me fueron volando) paseando por las tiendas, despejándome de mi atareada rutina y convencida de en San Patricio Plaza ¡siempre resuelvo!.

Siempre pensando en ti, Patricia de los Tréboles.

PS: Visita mi fan page de Facebook “Patricia de los Tréboles para San Patricio Plaza” en donde verás el álbum de fotos de todas las gafas que me medí ese día.